Consiste en un novedoso tratamiento no quirúrgico, por ende no invasivo que tiene como fin lograr la disolución y posterior eliminación de células grasas localizadas. Normalmente se requieren de cinco a diez sesiones y cada una de ellas consiste en la aplicación de una solución con medicación específica tanto para adiposidad como así también celulitis en la zona requerida.
Luego se utiliza el equipo de Ultrasonido de alto poder durante veinte minutos aproximadamente. La combinación de la medicación inyectada mas el Ultrasonido logrará el efecto deseado, es decir la disolución del adipocito que será eliminado a través de la circulación linfática.
Las zonas que suelen tratarse son el abdomen, las piernas y los flancos o costados de la cintura. No se requiere ningún tipo de cuidado especial y el paciente puede continuar con el ritmo habitual de actividades